Monday, October 26, 2009

Los Binarios en Ventajes de Viajar en Tren

En Ventajas de viajar en tren, Antonio Orejudo Utrilla habla de la inutilidad de la ciencia en su discusión del psicoanálisis. Al primer conocimiento, el doctor Sanagustín (o, como entendemos luego en el cuento, Martin Urales de Ubeda) analiza la ciencia del psicoanálisis como algo arbitrario; en cambio, dice que ha adoptado una filosofía de antipsiquiatría, porque no cree que la locura se puede definir con respeto a lo normal porque ninguno de los dos términos tiene una significancia sin el otro.

Ese proceso de diseccionar el mundo por un sistema de binarios, es decir por definir los objetos y los conceptos como contingentes de sus opuestos asignados, se puede ver por todo el cuento en niveles diferentes. El ejemplo más obvio sería la ya dicha diferencia (o, argüiría Utrilla, la falta de diferencia) entre la sanidad y la locura; otros ejemplos incluyen la flexibilidad del genero (que fácil cambiarse de mujer a hombre y vice versa, y, además, engañar los demás), la falta de distinción entre doctor y paciente (todos los personajes en el cuento actúan en los dos roles), y aun la incertidumbre que rodea lo moral y lo inmoral, el bueno y el malo. Para Martin, la venta de los huérfanos sería un crimen grave; para la doctora Linares, no sería lo peor. En su crítica de nuestra tendencia humana de pensar en binarios, Utrilla nos demuestra que todo el mundo se compone de nuestras propias interpretaciones, hasta el punto que podemos decir que todo el mundo se puede diagnosticar como loco.

Las Tensiones Entre Clases en La Casa de Bernarda Alba

En La Casa de Bernarda Alba, Federico García-Lorca trata de las tensiones entre clases en las distinciones que crea entre los personajes. Se ve la ideología clasista en la obra particularmente en la valoración de las hijas de Bernarda por el dinero que tienen, específicamente con respecto a Angustias. Angustias, la hija mayor que está caracterizada por los demás como una mujer poco atractiva, puede tener relaciones (es decir, relaciones asexuales) con Pepe el Romano por el dinero que tiene por su herencia. Por otro lado, los de la clase baja, es decir las sirvientas, no tienen una presencia muy fuerte en las vidas de las hijas y de Bernarda por su posición social.
Sin embargo, aunque García-Lorca utiliza los prejuicios de los personajes como una representación de una España muy tradicionalista, la manera en que describe a los personajes diferentes da un poder literario a los que no tienen poder en la trama misma de la obra. Las sirvientas nos introduzcan a la situación de la obra, y por el simple hecho que la obra comienza con ese diálogo, el público tiene las opiniones de las sirvientas como primera impresión de los otros personajes—desde el principio, sabemos que la obra se trata de la tiranía irracional de Bernarda que no explica Bernarda en ningún momento. Por otro lado, Bernarda Alba, el personaje que supuestamente tiene el poder de la casa como matriarca, no tiene ningún poder real al final de la obra—con una hija muerta de la opresión que sentía, Bernarda sólo puede reforzar su poder con el silencio de otros, mostrando que sus intentos de controlar las vidas de sus hijas pueden fracasar.

El Personaje de Blasillo el Bobo

El personaje de Blasillo el bobo no tiene una presencia muy fuerte en la vida de Don Manuel en la mayor parte de San Manuel Bueno, mártir; sin embargo, su significancia se revela como contra-imagen de Don Manuel con la muerte de los dos al final del cuento. Salvo a la sección final que está narrada por Unamuno mismo, San Manuel Bueno, mártir, como el testimonio de Ángela, es una construcción de lo que ella considera importante en contar la historia de la vida de Don Manuel. Por lo tanto, la inclusión del personaje de Blasillo, que Ángela parece considerar un hombre ignorante y en algún sentido repulsivo, nos da una indicación de su potencial alegórica porque no tiene otra relación directa con los personajes principales al principio del cuento.
Primero vemos esa potencial en la introducción que nos da Ángela a Blasillo: “Y es que el pequeño rescoldo de inteligencia que aún quedaba en el bobo se le encendía en imitar, como un pobre mono, a su don Manuel.” (121) Esa cita juega con la yuxtaposición de los dos personajes, es decir, enfatiza la bondad de Don Manuel, que puede afectar a un idiota, y la ignorancia de Blasillo, “un pobre idiota de nacimiento” que no tiene ninguna forma de inteligencia salvo a una cierta capacidad de imitar a Don Manuel. (121) Blasillo, en su obediencia ciega a Don Manuel, personifica el extremo de la ignorancia del pueblo por la fe que invierte en Don Manuel y su palabra. En ese sentido, la espiritualidad del pueblo, que depende tanto de lo que dice Don Mamuel, se muere al final del cuento con la muerte de Don Manuel, vinculando los dos personajes como víctimas del mismo destino.

La Geografía en San Manuel Bueno, Mártir

En San Manuel Bueno, mártir, Miguel de Unamuno utiliza la geografía para subrayar los temas importantes del cuento, específicamente usando la imagen del lago. El lago, una imagen comparada por todo el cuento con los ojos de Don Manuel, caracteriza a Don Manuel como la fuente de las creencias religiosas del pueblo. Vimos por el testimonio de Lázaro (es decir, el testimonio de Lázaro por la voz de Ángela) que eso no es una idea ridícula. Don Manuel está elevado al nivel del santo desde el principio del cuento sin ningún orden eclesiástica o formal por sus acciones desinteresados—sin embargo, lo hace Don Manuel por razones contrarias a lo que la gente piensa, es decir que sacrifica su vida con el intento de afirmar la existencia de la resurrección y la redención sin creer en ellas para asegurar la felicidad del pueblo. El uso del agua como manifestación de la espiritualidad del pueblo también nos recuerda del sacramento del bautismo—se necesita el agua santo para hacerse miembro de la comunidad espiritual tanto como la bendición del hombre más importante del pueblo. Al mismo tiempo, el uso del lago implica la superficialidad de la religión por el carácter reflexivo de un cuerpo de agua. La superficie del lago se construye por las reflexiones del mundo exterior, como la religión en este cuento que refleja las creencias de un hombre, es decir, el hombre que tiene los ojos del lago.