Friday, December 18, 2009
La ciudad automática
El tiempo y el hecho en “Negra espalda del tiempo”
En ese sentido, la distinción entre ficción y realidad se hace menos importante que el intento de continuar la vida por la escritura, sea ficcional o no. Vemos esa idea más profundamente en la obra misma, que Marías distingue como un proyecto que también quiere “relatar lo ocurrido” pero todavía existe como una crónica ficticio del pasado. (11) Como dice, “A diferencia de lo que sucede en las verdaderas novelas de ficción, los elementos de este relato que empiezo ahora son del todo azarosos y caprichosos, meramente episódicos y acumulativos” (11-12) Utilizando el carácter simultáneamente verdadero y ficticio de su obra, Marías juega con la temporalidad del relato verdadero, y demuestra que las obras que pretenden ser verdaderos no tienen que limitarse por los aspectos del mundo real, como el tiempo lineal, porque el uso del tiempo mismo es una interpretación del pasado, es decir, es ficción.
Federico Sánchez se despide de ustedes-El metamorfosis de Jorge Semprún a Federico Sánchez a Jorge Semprún otra vez
LAZARILLO DE TORMES-La importancia del narrador
La novela en el tranvía --La ciudad legible
El disputado voto del señor Cayo
El prólogo de Vida por Santa Teresa de Jesús
La mujer y su cuerpo
Al principio, el personaje de Minia se describe con un lenguaje sexualizado, pero no para subrayar una sexualidad en ella sino para amplificar una falta de sexualidad por causa de su juventud. Cuando Pardo Bazán esta describiendo, o mejor dicho pintando, Minia al comienzo del cuento, elabora sus características delicadas, su belleza casi angélica: “[B]rillaban los ojos con un toque celeste, como el azul que a veces se entrevé al través de las brumas del montañés celaje. […R]ecia camisa de estopa velaba su seno, mal desarrollado aún.” (96) (Nota interesante: Esa descripción es semejante a la de San Manuel el Bueno, que se caracterizaba usando imágenes geográficas.) El carácter pubescente de Minia amplifica el horror de la violación de su cuerpo, en los dos sentidos de violación sexual por su padrastro y la violencia que causa Pepona con la matanza grotesca de Minia.
La devoción de Santa Minia en el alcalde también indica la importancia del cuerpo físico de la mujer—la devoción de los aldeanos se base en el cuerpo “incorrupto” de Santa Minia, que esta glorificado a pesar de (o quizás, por causa de) una violencia aparente en su cuerpo: “’[L]a postura permitía ver perfectamente la herida de la garganta, estudiada con clínica exactitud; las cortadas arterias, la laringe, la sangre, de la cual algunas gotas negreaban sobre el cuello […] Diríase que la herida iba a derramar sangre fresca.” (97, 98)
El rol de la sexualidad con respeto a Pepona no es tan obvio. El cuento sólo dice que está casada con Juan Ramón, con quien comparte una cama conyugal, donde ella reafirma su rol como el sostén de la familia, y no como un objeto sexual para su esposo. Sin embargo, el personaje de Pepona demuestra un intento de contener la sexualidad en Minia (a lo menos, en el sentido de procreación) por el fin ambiguo cuando podemos argüir que ella saca el útero de Minia, el emblema de la sexualidad procreativa en la mujer. Como consiguiente, podemos notar que la intersección entre la mujer, la sexualidad, y el cuerpo nos da un modo de interpretar el proyecto político de Pardo Bazán en escribir ese cuento.
La Minia Suicida
Sin embargo, para nosotros, como lectores privilegiados que tienen acceso a la realidad que quiere construir la autora, el cuento parece al fin un cuento pedagógico que no quiere reforzar la fe religiosa, sino criticar los que siguen la religión ciegamente. Vemos esa idea más profundamente en la voz que le da la autora a Minia, una chica que suplica a Dios que le de la muerte, el fin de su sufrimiento. Ese deseo de suicidarse, aun con la ayuda de Dios, nos da una perspectiva fascinante y simultáneamente desgarrador—esa niña que quizás acaba de cumplir 14 años (a lo máximo) ya quiere terminar con la vida. Ese deseo, además, va en contra a los ideales contemporáneos y católicos sobre el sufrimiento. El santo típico católico usaría su sufrimiento como un modo de entender los sacrificios de Jesucristo, como, por ejemplo, en el caso del estigmas. El hecho de que la niña no quiera continuar con una vida tan lamentable parece como una crítica (por Pardo Bazán) de los que sufren (y, además, de los que causan el sufrimiento, particularmente la iglesia) que perciben el sufrimiento como la única manera de conseguir la salvación.
Wednesday, December 2, 2009
La función del espacio en un mundo de "invidentes"
Miguel versus Ignacio--dos extremas del espectro filosófico
Monday, November 9, 2009
La Geografía y Las Relaciones Familiares en "El Sur"
La relación entre padre e hija también se explica por el lugar. Al comienzo, la niñez idolatrada de Estrella se ubica en el campo, donde la familia vive en un mundo aislado pero feliz. Esta visión se hace problemática cuando ella averigua que Agustín también tenía una relación con una mujer (la actriz Irene Ríos) en el sur que, como vemos, él no ha escapado totalmente a pesar de la distancia espacial y temporal que él crea con respeto a esta relación con Irene. En ese sentido, Estrella experimenta la madurez por los eventos que transpiran en la ciudad, es decir, descubriendo esa relación entre su padre y su ex-amante.
Cuando Agustín comienza a salir de la casa por la noche, vemos que él viaja por tren, pero no vemos el comienzo ni el destino de ese viaje— sólo vemos que él está atrapado espacialmente entre dos mundos, es decir, lo de su presente en el campo con su familia, y lo de su pasado con Irene y sus padres. Las contra imágenes de la ciudad versus el campo y del Norte versus el Sur por eso sirve para demostrar las vidas diferentes del padre y como eso afecta las vidas de los demás, específicamente la hija, quien se encuentra atrapada entre todos los antedicho lugares por causa de los conflictos internos del padre, y el amor que tiene para él. Por eso, Erice demuestra los conflictos entre los miembros de la familia usando la distancia geográfica como metáfora de la distancia ideológica entre el padre y su familia.
Monday, October 26, 2009
Los Binarios en Ventajes de Viajar en Tren
Ese proceso de diseccionar el mundo por un sistema de binarios, es decir por definir los objetos y los conceptos como contingentes de sus opuestos asignados, se puede ver por todo el cuento en niveles diferentes. El ejemplo más obvio sería la ya dicha diferencia (o, argüiría Utrilla, la falta de diferencia) entre la sanidad y la locura; otros ejemplos incluyen la flexibilidad del genero (que fácil cambiarse de mujer a hombre y vice versa, y, además, engañar los demás), la falta de distinción entre doctor y paciente (todos los personajes en el cuento actúan en los dos roles), y aun la incertidumbre que rodea lo moral y lo inmoral, el bueno y el malo. Para Martin, la venta de los huérfanos sería un crimen grave; para la doctora Linares, no sería lo peor. En su crítica de nuestra tendencia humana de pensar en binarios, Utrilla nos demuestra que todo el mundo se compone de nuestras propias interpretaciones, hasta el punto que podemos decir que todo el mundo se puede diagnosticar como loco.
Las Tensiones Entre Clases en La Casa de Bernarda Alba
Sin embargo, aunque García-Lorca utiliza los prejuicios de los personajes como una representación de una España muy tradicionalista, la manera en que describe a los personajes diferentes da un poder literario a los que no tienen poder en la trama misma de la obra. Las sirvientas nos introduzcan a la situación de la obra, y por el simple hecho que la obra comienza con ese diálogo, el público tiene las opiniones de las sirvientas como primera impresión de los otros personajes—desde el principio, sabemos que la obra se trata de la tiranía irracional de Bernarda que no explica Bernarda en ningún momento. Por otro lado, Bernarda Alba, el personaje que supuestamente tiene el poder de la casa como matriarca, no tiene ningún poder real al final de la obra—con una hija muerta de la opresión que sentía, Bernarda sólo puede reforzar su poder con el silencio de otros, mostrando que sus intentos de controlar las vidas de sus hijas pueden fracasar.
El Personaje de Blasillo el Bobo
Primero vemos esa potencial en la introducción que nos da Ángela a Blasillo: “Y es que el pequeño rescoldo de inteligencia que aún quedaba en el bobo se le encendía en imitar, como un pobre mono, a su don Manuel.” (121) Esa cita juega con la yuxtaposición de los dos personajes, es decir, enfatiza la bondad de Don Manuel, que puede afectar a un idiota, y la ignorancia de Blasillo, “un pobre idiota de nacimiento” que no tiene ninguna forma de inteligencia salvo a una cierta capacidad de imitar a Don Manuel. (121) Blasillo, en su obediencia ciega a Don Manuel, personifica el extremo de la ignorancia del pueblo por la fe que invierte en Don Manuel y su palabra. En ese sentido, la espiritualidad del pueblo, que depende tanto de lo que dice Don Mamuel, se muere al final del cuento con la muerte de Don Manuel, vinculando los dos personajes como víctimas del mismo destino.
La Geografía en San Manuel Bueno, Mártir
Tuesday, September 29, 2009
España como la península del continente europeo
Vemos esa idea en la obra de Goytisolo, que dice que la historia española se cruza mucho con la historia mediterránea; sin embargo, parece que España lo ha dado más legitimidad al legado romano en comparación a su legado árabe. Podemos interpretar ese como un intento por parte de España a identificarse como un país europeo. Al fin del siglo XIX, cuando perdió su poder extranjero con la independencia de Cuba, España comenzó a cuestionar su identidad afuera de sus colonias, que resultó últimamente en las obras de la Generación del 98. Como un país que ahora también se encuentra llena de divisiones, sea geográficas, culturales, religiosas, etcétera, parece que España, en ese momento en su historia, intentaba incorporarse en la entidad más larga de Europa, hasta que la subida de Franco causó una vuelta a la ideología de insolación e homogeneidad.
El tema de la identidad nacional en “Cartas marruecas”
Por usar la voz de un grupo marginalizado, Cadalso explora la idea de la identidad nacional como algo que no se puede producir por la fuerza. Como vimos en el pasaje de Don Quijote, los moros se identificaron (en algún momento a lo menos) como españoles porque hablaron la misma lengua, y, además, adoptaron la misma religión que supuestamente no les permitía quedarse en España. La historia española, y la experiencia del autor mismo, parece darle la perspectiva que la identidad nacional en España sigue estar definida por, el lenguaje, la religión, y el país en que vive uno. Sin embargo, la formación de una identidad distintamente “española,” que ya no ha ocurrido a pesar de la “limpieza” brutal de la sangre española, se puede ver como una reflexión de una España confundida que quiere dirigir la culpa de esa crisis de identidad a un grupo específico.
Sunday, September 20, 2009
La seducción y los símbolos en “El celoso extremeño”
La guitarra, una imagen que ha sido históricamente uno de los símbolos más potentes del país, se usa en ese contexto como un instrumento (juego de palabras no intencional) en la “caída” de Leonora (causado por Loaysa). Además, vemos que Loaysa identifica sus canciones como los de los moros, evocando la imagen del gitano, otro símbolo español muy importante. En ese sentido, podemos ver que los símbolos (o quizás, los estereotipos) de España han sido parte de su historia literaria hace muchos siglos; o quizás que Cervantes, una figura esencial en la historia del desarrollo de la literatura española, y de la literatura mundial, creó esos símbolos para construir (o reforzar) una identidad española.
Sobre “El celoso extremeño”
La dinámica entre hombre y mujer en el cuento “El celoso extremeño” se puede ver cómo una ejemplificación de las diferencias de poder entre los dos sexos representadas con frecuencia en la literatura española. La figura de la mujer en ese cuento parece ser el producto de las acciones de otros, específicamente los personajes masculinos. Leonora, encarcelada en la casa de un hombre viejo y rico (además, rico por razones cuestionables, es decir, como conquistador), está perseguida por un hombre que pretende ser músico mendigante; cerrada e ignorante del mundo exterior, ella no hace nada en el cuento sin el consejo de sus criadas. Al otro lado, tenemos los dos hombres en la vida de Leonora. El primer es su esposo, Felipo, demasiado viejo y aparentemente preocupado sólo por mantener la pureza de su hermosa mujer, pero capaz de tenerla no por su propio valor ni hermosura, sino por su riqueza supuesta. El segundo, Loaysa, se puede caracterizar como un personaje muy parecido a lo de Don Juan Tenorio—los dos hombres parecen ver a las mujeres de sus cuentos respectivos como objetos que tienen que ganar simplemente por “el deseo de ver si sería posible expuñar, por fuerza o por industria, fortaleza tan guardada.” (107) A pesar de esa diferencia obvia de poder entre los dos géneros, vemos que últimamente, Felipo se dio cuenta de su miedo irracional, y la mujer, aunque viuda al fin, tiene el poder de decidir la manera de su propia vida y se hace monja, casi como un renuncio de todos los hombres.